Les estoy escribiendo desde el Bar Manolo, aquí me tomé un chocolate de cacao con unos tostados mixtos. Rocío se pidió un Licuado de papaya con leche y tostadas. y Diego encaró por unas tostadas con manteca y licuado piña más café. Diego me recuerda que es "riquísimo" lo que se a comido.
Llegamos a Arequipa ayer a las once de la noche, no encontramos restaurantes abiertos, asi que terminamos comiendo unas empanadas y sanguchitos en un kiosco, que casualmente había matado el hambre cuando llegamos con los chicos en 2010. El señor es el mismo, un revival?. Fui al hostel donde me había hospedado por entonces, pero hoy esa calle de mala muerte es un hermoso paseo peatonal y se ve que ese lugar no resistió el embate del turismo más refinado. Buscar habitación nos demandó tiempo, porque las plazas estaban llenas, finalmente llegamos a un caserón del 1800 o 1900, muy antiguo y bonito, donde nos dieron cama por 35 soles en total. Fue la primer mañana donde me pude bañar con agua caliente. Me encuentro muy conforme con el servicio. Ah, en Atacama el calefón no funcionaba, asi que fue con agua fresca. y en Iquique la ducha estaba rota, asi que me bañé con una manguera. jaja.
Volviendo a Arequipa, me encuentro con que la ciudad está más organizada que en 2010. Se nota, y me pone contento. Los peajes marcan que los automóviles están exentos de pagar, y la aduana no nos tomó 2 horas como la última vez, es que están enloquecidos con el incesante regreso de los vehículos que participaron del Dakar, con ello, los controles se flexibilizaron hasta el ridículo. No nos revisaron el auto, ni mucho menos. Hasta ahora, las rutas son buenas ni nos ha llovido. En un rato más pagaremos la cuenta y nos iremos a recorrer esta hermosa Ciudad Blanca -por el color de sus edificios, iglesias monumentales separadas por 1 o 2 cuadras. Sabemos que prontito debemos irnos, Cusco está a 9 horas de viaje.
Cuentenme si vienen bien los relatos. Llevamos una lista detallada de los gastos, costos, etc. Que estará en la última actualización del blog, al finalizar el viaje. Así mismo, las fotos las pondré a mi regreso a Buenos Aires, aquí el tiempo es muy tirano.
Por último, anoche recibimos la noticia que nuestro amigo Javier se nos suma a la travesía, toma un vuelo directo a La Paz, donde nos encontraremos el 22 de enero. También sucede que llevamos pegadas una treintena de calcos.
Hasta mañana!








































