viernes, 3 de febrero de 2012

Novena Etapa: Potosí - Uyuni - Potosí

La lluvia infernal nos acompañó hasta la Ciudad Imperial del Potosí. Era de madrugada y el acceso de la ciudad si uno viene del norte, es atravesando la vieja estación de buses. El lugar es decididamente feo y con altas provabilidades de ser asaltado si uno anda a pie. Lo mejor es un taxi, cobran 4 bolivianos (por pasajero), por llevarte al centro. Hay que contar bien las monedas del vuelto, sino te roban 2 bolivianos extras como me sucedió una noche que tuve que tomar un taxi...

En fin, subimos por la calle principal y siempre tenemos al Cerro Rico como un imponente telón de fondo. Las calles en subida son muy pronunciadas y en una pequeña calle debí dejar caer el 206 y volver a intentar treparla con más impulso. Agradecí que era de madrugada, así no armaba un caos de tránsito. Por otra parte, traté de recordar esa esquina, para no volver a tomarla cuando sea de día.

Llegamos a la plaza central y unos muchachos empezaron seguirnos, Diego atina a decir que nos vayamos en el auto antes que nos robe, todos accedimos a la propuesta y nos fuimos raudos. Paseamos en la noche buscando algún hostel, pero nos resultó imposible. Cansados, optamos por ir a un alojamiento en la zona de la vieja terminal de colectivos. El auto quedó en la calle, pero frente a un kiosco que atendía las 24 horas. Dormimos y en la mañana siguiente fuimos nuevamente a la plaza de armas, más tranquilos, pudimos disfrutar de la belleza de su alcaldía, de los edificios antiquísimos, de los balcones de madera, de las iglesias con fachadas monumentales. Disfrutamos de las callecitas angostas y de un riquísimo desayuno americano. Con la panza llena, fuimos a contratar un tour hacia las Minas del Cerro Rico.

A las 14hs iniciamos el tour a las entrañas del Cerro. Esta montaña de plata fue el alma del Virreynato del Río de la Plata. Fue el alma de los realistas del Alto Perú, y fue el suero que permitió a España sobrevivir pese a que el sistema mercantilista ya estaba muerto. La gran mayoría de la plata que se utilizaba para comerciar en el mundo venía de ese Cerro. Era tanto, que Potosí tenía más población que las metrópolis de Londres y París juntas. Era tanto, que hasta 1900 Bolivia tenía a los 3 magnates más ricos del mundo, mientras padecía ser el país más pobre de América.

La guía fue amable, y uno debe comprar algunos regalos para los mineros que allí en las entrañas del Cerro trabajan. Nosotros llevamos galletas y Cocacola. Muchos trabajadores pasan su jornada completa sin comer, con lo cual, unas galletas son bien recibidas. La Cocacola es la reina de las gaseosas, asi que siempre la van a preferir ante una gaseosa pedorra. Otra cosa común para llevar son cigarrillos, alcohol etílico u hojas de coca. 

Eran las 3 y ya teníamos nuestro equipo de seguridad, nos enfilamos hacia la mina y nos muestran a "El Tío", una figura tallada en la montaña, es el Diablo. Es el dueño del subsuelo y a él hay que pedirle permiso para ingresar. La mitología indica que el tío es muy mujeriego, y suele distraerse cuando las mujeres ingresan a la mina. Su distracción genera cólera en los celos de Pachamama y, con ella, la falta de minerales o los accidentes fatales. 

Nos adentramos a la mina y hay que hacerlo con cuidado. los techos de roca se han mesmoronado y por momentos hay que caminar muy agachado, el agua y las filtraciones son enormes y uno no ve donde pisa con mucha claridad. Así, fuimos bajando niveles y pasando de una temperatura fría a un calor propio del cuerpo de esa mole de rocas. Un calor sofocante, y seguíamos haciendo malabares para bajar de un nivel a otro. En un momento, un muchacho ayuda a las chicas a bajar por un pozo, el muchacho parecía de unos 23 o 25 años, pero se trataba de un niño de 16 que se encontraba en las minas para juntar dinero. Su meta era ir a la Universidad. La gente le hace distintas preguntas, pero una sola canceló la cesión... Le pregunté si sabía que el Plomo era mortal. Le pregunté si tenía miedo a morirse o si no lo pensaba, si no le importaba trabajar con Plomo.... El responde un tímido "no se..." y la guía intervino para llevarnos a otro lugar. Saquen sus conclusiones, yo saqué las mías...

En el acceso al nuevo nivel nos explica el sistema de explotación de la mina. Nos explica que la UNESCO quiere sacar el título de patrimonio a la humanidad porque la Montaña tiene un real peligro de derrumbe por la inmensa cantidad de túneles de explotación. Antes de llegar a esa bóveda atravesamos un pequeño surco de agua, constante y de unos 30 cm de profundo. El agua era turbia, amarilla y era mucha... Pregunté si era Arsénico. Si se trataba de una mina de Arsénico... la guía sonríe y se excusa... "olvidé decirles que es arsénico... disculpen.. áh! no toquen las paredes, eso que parecen cristales, es arsénico solidificado". y así, nos volvimos a la superficie.. El tour se había terminado y ver la luz tomaba la dimensión de una puerta de escape a un submundo que no requiere trabajadores sino ofrendas de hombres. Antes de salir, agradecimos al tío y a la pachamama. Pedí por cada obrero. 

Volvimos a Potosí, consternados, cansados y masticando el silencio de ver algo tan injusto como inexplicable. Fuimos a la terminal de buses y de allí embarcamos rumbo a Uyuni. 7 u 8 horas después llegamos al pueblo y buscamos un lugar para dormir. Yo pasé 1 hora u hora y media buscando un antigripal para Javier, pero las farmacias que se anunciaban de turno estaban cerradas y ningún comerciante quería darme un antigripal, finalmente un hombre accedió a venderme uno, en un hotel. En la mañana salimos al salar. Es inexplicable el tamaño, es un mar o un cielo blanco. Es infinito y uno tiene la sensación de no saber si va o si viene. Es maravilloso. La excursión toma 5 horas y se hace en 4x4. Nosotros salimos y al poco rato la 4x4 se rompe. La dirección se rompe y el choffer llama a otra 4x4 que es con la que terminamos la travesía. En ese interín reviso la mecánica de la camioneta rota y noto (con algo de asombro/horror), que la camioneta tenía los extremos de la dirección atados con goma. Es peligrosísimoooooo!. en fin, por suerte el reemplazo nos llegó y fue una Toyota Land Cruiser a todo trapo. Volvimos fascinados del Salar de Uyuni. Hicimos unas sesiones de fotos jugando con la perspectiva y por la tarde nos volvimos a Uyuni. Antes de eso, pasamos por el cementerio de trenes. 

En Uyuni hicimos tiempo y volvimos a Potosí. El camino es muy malo y agradecí la desición de no ir en auto. Nos dormirmos y en Potosí nos hospedamos en el primer hotel disponible. Al día siguiente había que salir temprano para llegar a Villazón y conectarnos con Argentina Vía La Quiaca. 

Eso, prometo, lo cuento mañana en la mañana.

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4 comentarios:

  1. hola iván! :) les mando un saludo enorme estén donde estén, soy maru, nos vimos en uyuni, compartimos el jeep chotito y nos sacaron una foto mientras hacía el puente y mi amigo casi me quebraba la costilla. brindo por muchos viajes más!

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  2. Maru!, si si, que alegría!.

    Los recordamos mucho. El otro día colgamos mirando fotos de Uyuni y estaba tu novio haciendo monerías de fondo. jaja.

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  3. Hola,
    hoy encontré al nuevo a la pegatina que me dejaron.
    Soy la chica de Potosí. Les acordan? Encontramos en la calle a la noche y buscamos juntos a un hospedjae, todo etaba yeno! Jaja..
    Como estan? Les mando saludos!

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    Respuestas
    1. Si nos acordamos de vos, y muy bien! Como estás? seguís por el continente? cuando quieras mandanos un mail a ivan_cspol@hotmail.com o a purplebox-@hotmail.com (: besos!

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