miércoles, 18 de enero de 2012

Tercera Etapa: Atacama - Iquique

Despertamos en Atacama, dormirmos genial pese a ser un colchon tirado en el piso. El Hostel nos ofreció desayuno y salimos hacia la costa. Tomamos el camino ligeramente más largo a fin de conocer Tocopilla, pero no nos terminó gustando. Asi que 15 minutos después, ibamos por una increíble ruta que divide la cordillera de los Andes con el Oceano Pacífico.

La llegada a Iquique se hizo a la media tarde, comimos unos sanguchitos en la peatonal (que dicho sea de paso, fueron como 45 pesos cada sanguchito de churrasco), y fuimos directo a la Zona Franca a ver si podía conseguir elementos para reparar mi auto. La vibración del volante ya era evidente, y seguía con la misma pobre cubierta que les conté. Quedé maravillado, un equipo de parlantes componentes JVC estaban 80 dólares, instalados. El juego de 4 cubiertas Continental o Michellin, 320 Dólares.  Los LED de Sony, 2500 Pesos, de 42 pulgadas. En fin, pero todas esas maravillas eran incompatibles con mi necesidad de un buje de parrilla para la rueda derecha. Busqué en la ciudad y me confirmaron que "no hay na' de Piyó acá", así que pedí cambiar la cubierta derecha por mi auxilio, y balancear la llanta. Finalmente quedó de diez. 

En ese lapso, Diego y Rocío se encargaron de buscar hostel para dormir, encontraron uno fenomenal, "La Casona" que nos alojó por 70 pesos chilenos. Salimos a dar una vuelta por Iquique, paseamos por la playa, por una costanera hermosa y fuimos a comer a un restaurancito que literalmente nos comentó que ellos cuidan al cliente local, que los turistas sólo pasan cada tanto. Comimos como reyes, para entonces, nos habíamos comprado un pack de cervezas en el kiosco, donde nos la envolvieron para no andar con alcohol a la vista. Sin importarnos mucho, las abrimos y terminamos comiendo en la esquina frente al local de comida. Cansados, con sueño, nos fuimos a dormir al Hostel.

En la mañana siguiente desayunamos riquíiiisimo, y salimos a caminar por una parte de la ciudad que aún no conocíamos. Diego estaba maravillado con los autos, y quedamos atónitos al ver que un Nissan Skyline Sedán o un Ford Puma de los 90, se vendían a 3000 pesos argentinos. 

Iquique es una ciudad playera, cara, pero amable con el turista. Las casitas de madera multicolores son una constante, como las grandes olas de su costa. Creo que siempre me va a gustar ir a Iquique, aunque el costo sea superar el Desierto de Atacama.

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5 comentarios:

  1. O_O hay cosas baratas ches!
    Me imagino la cara de die! XD!
    Saludos chicos cuidenden :)

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  2. le encontre el nombre al 206..piyo jajajaj BSSSS

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  3. traeme un lcd jaja

    suerte con el viaje, besos, y besos de ro también, y mama !

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  4. seguimos leyendo amigo, y coincido con vos en que lindo que es iquique, pero para llegar hay que cruzar atacama, todo un tema, y eso que es muy lindo, pero a la vez durisimo por el tema de la altura
    hice este camino y lo publique en viajeros.com.ar
    saludos

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  5. Encuentro este blog maravilloso unos días antes de realizar el mismo viaje desde Bs.As. Con idea de llegar hasta ecuador! Gracias por todo lo que detallaste!

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